Al diablo mi pueblo de Santa Cruz, ahora me dedico a cuidar a mi Barbie de “chacra”, nadie debe acercarse y mirarla en el gimnasio, están advertidos mirones. Dra. Coconita, ya no puedo más, te confió que deje mi esposa en Santa Cruz – bajo Huallaga, todo por mi enfermera, ella pues se hizo la liposucción y quedo cintura de carachupa avispa, por eso la acosan los hombres, las mujeres la envidian.

Historias y mas historias…

Te diré Dra. Coconita, esta mujer llegó convencerme para viajar a Cancún, imagínate que gaste mucho dinero en este viaje, me endeude hasta al cuello. Pero ahí no queda las cosas, abandone mi cargo de alcalde por cuidarla las 24 horas de día. ¿Qué hago Dra. Coconita para volver ser el joven emprendedor?. A veces creo que mi enfermera me embrujo.



Consejo: Muchacho, muchachito, te mareaste con el pequeño poder, que estas por dejar. ¿Embrujado?, bueno de esa tipa de mujeres cualquier cosa se puede esperar. Tu regresa a tu pueblo y trabaja por ellos. No vaya ser que tu enfermera te deje abandonando cuando dejes de ser alcalde.

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